Imperio de felicidad en las entrañas del Zoológico, el Joven Club

Nosotros, acostumbrados a prestar servicios a nuestra sociedad socialista, siempre evaluamos la importancia que reviste ser la computadora de la familia cubana y gozamos, como es natural, de cierto orgullo vanidoso por el mérito que obtuvimos durante tantos años de trabajo directo con la población, pero a veces en el trabajo cotidiano nos demostramos a nosotros mismos la realidad y veracidad de todo ese mérito que nos identifica en Cuba. Hoy podemos contar que en el Joven Club del Zoológico, como todos lo conocen, sucedió un día superlativo con respecto a los habituales en la instalación. Se trata de un evento planificado para dar cobertura a un grupo de actividades que ofrece los domingos el Parque Zoológico en la capital provincial, específicamente organizado por la incansable hacedora de eventos Aida Ortega Vidal coordinadora del departamento de Medio Ambiente en la Instalación y este servidor instructor principal del Joven Club “en el Zoológico”. Corrió la invitación desde temprano para todos los visitantes al Joven Club que se iba a hacer un evento para niños.
Los padres locos por darle una distracción a sus pequeños no lo pensaron dos veces, pero como el Zoológico es tan grande muchos se perdieron, otros decidieron cargar las pilas con helados y galleticas antes de entrar . A las 9:00 am comenzamos con el evento para niños en el Joven Club. Toda la carga emotiva estuvo sobre los hombros de la actriz de "Teatro Primero" de Morón,  Vivian Romero Romero. La actividad comienza   con los niños tímidos y los padres estresados . La música la puse yo, utilizando los medios de Joven Club, el utilísimo DVD y el gran televisor de 29 pulgadas que nos ha servido de mucho. Al cabo de unos minutos, llegó la relajación y hubo un momento de emoción y risas por la narración de la artista, la voz se corrió y comenzaron a llegar personas y niños jalando del brazo a sus padres ansiosos por entrar al Joven Club, todo porque se escuchaban en los exteriores de la instalación los aplausos y las canciones infantiles apoyando los juegos participativos. Luego de 20 minutos la instalación parecía que iba a colapsar, no cabia uno más, hasta detrás de la puerta había personas y niños riendo y gozando a lo mucho. La payasita que en ese momento estaba de narradora para poner la cosa mejor llamó a los padres y creó juegos participativo. Es increíble cómo las personas sin conocerse de diferentes familias reían juntos y hasta se chocaban de las manos al ganar los equipos organizados por la payasita cómica, todos parecían venir de una misma casa.
La felicidad y contentura de los niños en ese momento era desbordante. No pensamos que iba a tener tal aceptación esta alternativa. Llegó el momento que la payasa vivian se emocionó y se pasó de la hora de terminación, al ritmo de ella estábamos nosotros, se nos olvidó el tiempo, seguían entrando personas y otros por el cristal de la puerta mirando bailando y disfrutando. Rayando dos horas después, damos las conclusiones y   los padres nos agradecieron el rato agradable y gratificante para sus hijos y para ellos, con los aplausos de todos dimos fé que, con los recursos que contamos y la inteligencia de varios hombres se pueden lograr, teniendo deseos de hacer, victoriosas proezas que se pueden comparar con la de un agricultor produciendo alimentos para el país o la de un liniero acordonando cables para ofrecer vitales servicios a la población. Joven Club sigue con la voz en alto en cualquier parte de Cuba y sentándose y organizandose actividades y eventos como éstos con otras instituciones podemos trabajar mejor y con un servicio de calidad humana para el pueblo.

Autor: 
Lic. Juan Manuel Libera